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viernes, 27 de mayo de 2016

Torre de Hércules

Para comenzar este fin de semana, os traigo al blog arqui_Diego un famoso faro de la costa española: la Torre de Hércules. Se encuentra localizado en Galicia, concretamente, en A Coruña, data del siglo I y mide 57 metros de altura. Es el tercer faro más alto de España, el único faro romano que existe en todo el mundo y también el faro más antiguo que sigue en funcionamiento. En 2009 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Existen varias leyendas en relación a esta torre. Una de ellas cuenta que Hércules llegó a las costas de Galicia en barca, y que allí fue donde enterró la cabeza del gigante Gerión, tras retarle a combate y vencerle. Cerca del túmulo, Hércules fundó una ciudad, a la cual la primera persona en llegar fue una mujer llamada Cruña, por lo que le puso su nombre a la urbe. Respecto a la historia constatada del edificio, se sabe que, tras la caída del Imperio Romano, se usó como fortificación. Fue rehabilitada para volver a servir de faro en el siglo XVIII.


A mí, me parece indispensable que haya un faro en este blog, ya que es uno de los símbolos de la arquitectura pública más útiles y que más vidas han salvado a lo largo de los milenios de historia. Además, este faro es especialmente notable, tanto por su historia, como por sus datos de construcción, funcionamiento... Te hacen plantearte si todo podrá durar tanto como este gigante.
La imponente silueta de la Torre de Hércules
(Google images)

lunes, 16 de mayo de 2016

Torre CN

La Torre Nacional de Canadá (Torre CN) es uno de los iconos turísticos de la Nueva York canadiense: Toronto, y se encuentra a 500 metros del lago Ontario. Construida entre los años 1973 y 1976, es uno de los edificios más altos del mundo (concretamente, el quinto), con 553’33 metros de altura máxima y, al igual que el Empire State o la Torre Eiffel, es una parada indiscutible para el visitante de Toronto, desde la cual se puede contemplar toda la ciudad y el inmenso lago.

Fue proyectada por la Compañía Canadian National Railway (entre otras), para resolver los problemas de comunicación que tenía la zona por la construcción de rascacielos. Actualmente tiene un uso mixto: sirve de antena para numerosas telecomunicaciones y es un icono turístico de Toronto, con sus miradores y su restaurante, que va girando y da una vuelta cada 72 minutos. En el edificio se encuentra la escalera metálica más alta del mundo, con 1.776 escalones y 447 metros desde la base del edificio.

A parte de por haber estado allí, esta torre me encanta porque, aun teniendo ya cierta edad (este año cumple, el 26 de junio, cuarenta años), su silueta sigue siendo innovadora, y muchas otras torres americanas se han inspirado en ella. Además, ha sido hasta hace nada (hasta el 2007), el edificio más alto del mundo, y eso, creo yo, es algo digno de tener en cuenta en cualquier edificio.
La torre iluminada al anochecer (Google images)

Guggenheim Bilbao

Tras este fin de semana sin escribir nada, vuelvo hoy a la carga con uno de los museos más famosos de España: el Museo Guggenheim de Bilbao. Construido en los noventas, más concretamente, entre 1992 y 1997, este edificio fue diseñado por Frank Gehry, y no tiene una sola superficie recta en toda su estructura, para lo que se utilizó un programa 3D de diseño de aviones de guerra.  Está recubierto por paneles de titanio y por bloques de piedra caliza, que se extrajeron en Huéscar, Granada, además de por cristal.

El edificio del Guggenheim tiene como forma exterior un barco y una flor, dependiendo de la vista. Así, si se ve desde el río, se asemeja a un barco, en honor al patrimonio industrial de la ciudad, y si se ve desde arriba, a una flor. Este museo, sin duda uno de los más icónicos del norte de España, pertenece a la Fundación Solomon R. Guggenheim y expone exhibiciones de la misma y otras itinerantes.


He elegido este museo porque, aparte de tener uno de los diseños más innovadores, no solo de España, sino, creo yo, de todo el mundo, es otro brillante ejemplo (como dije de la Torre Eiffel) de la arquitectura como arte. A mí, personalmente, las exposiciones que vi cuando estuve allí no me gustaron mucho (yo no soy fan de la pintura y la escultura modernas), pero merece la pena entrar en él y pagar la entrada sólo por admirar la obra de Gehry.
Guggenheim desde el río (Google images)

viernes, 13 de mayo de 2016

Casa de la Ópera de Sídney



Para empezar el fin de semana, os traigo uno de los teatros más famosos a nivel mundial, no sólo por el nivel de los músicos y artistas que van allí, sino por su impresionante arquitectura. La Casa de la Ópera de Sídney, localizada en Sídney, Australia, fue diseñada en 1957 por el arquitecto danés Jørn Utzon, pero no fue inaugurada hasta 1972, por una serie de problemas técnicos. Construida en tres fases, actualmente es administrada por la Opera House Trust, un ente público.

Tiene un estilo expresionista, y para cumplir su función de complejo artístico está dotado de cinco teatros de diferentes tamaños y muchos anexos a los mismos: una sala de grabaciones, otra de exposiciones, un hall de recepción, cinco salas de ensayo, 42 camerinos, 2 restaurantes, 6 bares para el teatro, 6 vestíbulos, varias salas de estar…


Desde mi punto de vista, el edificio es maravilloso. El enclave, situado rodeado por el mar, sobre la bahía de Sídney; la cubierta de los teatros, simulando unas velas; el contraste entre los distintos colores externos… Hay tantas cosas en la Ópera de Sídney que, sin ser nada por sí solas, la convierten en una auténtica obra de arte (como pasaba con la torre Eiffel) que creo que debe estar en mi blog, como uno de los edificios más relevantes de la arquitectura pública del siglo XX.

La Ópera de Sídney desde la bahía (Google images)

jueves, 12 de mayo de 2016

Edificio del Reichstag



Cambiando un poco de tema, hoy os traigo el edificio del Reichstag, en el que se encuentra el Bundestag, la Dieta alemana. Se localiza en el barrio del Tiergarten, en el centro de Berlín, y se construyó a finales del siglo XIX, concretamente, entre los años 1884 y 1894, para albergar el parlamento del II Reich (1871-1918).

De estilo neoclásico, el edificio fue incendiado en 1933 y fue casi totalmente destruido en la Batalla de Berlín. En 1960 se le hicieron unos arreglos básicos, pero no fue hasta la década de los noventa cuando fue completamente restaurado y acondicionado para servir de parlamento por el arquitecto Norman Foster.

A mí, el edificio me parece espectacular. La fusión lograda por Foster de los elementos arquitectónicos antiguos y los completamente nuevos, como todo tejado o la cúpula de cristal, es sencillamente increíble. Respecto al interior, si bien no me acaba de gustar de todo el diseño de los corredores y los vestíbulos, tan minimalistas y ‘‘tecnológicos’’ (si cabe definirlos así), me parece que la cúpula-observatorio y la sala de plenos son espectaculares. Sin duda, otro icono turístico más a la colección.

Sala de plenos del Bundestag (Google images)

miércoles, 11 de mayo de 2016

Torre Eiffel

Hoy vuelvo con otro edificio (bien alto, además) de los clásicos de la arquitectura: La Torre Eiffel. Esta estructura de la capital francesa, que fue construida entre 1887 y 1889 para servir como presentación a la Exposición Universal de París de 1889, se ha convertido en un verdadero icono de la ciudad que, al igual que el Empire para los turistas de Nueva York, es una parada obligada al visitar la urbe. Situada en la orilla sur del río Sena, en el extremo del Campo de Marte.

De 324 metros de altura máxima, tiene tres plantas de observación, a las que se puede subir por escalera y ascensor. Se utiliza, aparte de como atractivo turístico de París, como torre de telecomunicaciones. Con una base de 125 metros por otros 125, su estructura de hierro al aire libre da un toque moderno que no causó, especialmente, furor en su época.

He elegido la Torre Eiffel para este post porque me parece que, aparte de que pueda ser un edificio precioso, es una obra de arte indiscutible. Por otra parte,  el hecho de que Gustave Eiffel la diseñara con la estructura vanguardista que tiene, en una época en la que el cálculo de estructuras no estaba, al menos comparado al de ahora, demasiado avanzado, es motivo de sobra para incluirla en este blog y dedicarle estas líneas.

Impactante vista de la torre desde su base (Google images)

martes, 10 de mayo de 2016

Empire State Building

En esta primera entrada oficial (por llamarla de algún modo), voy a comentar uno de los edificios, creo yo, más significativos de la historia de la arquitectura moderna, el Empire State Building. Localizado en la isla neoyorquina de Manhattan, en la intersección de la mundialmente famosa Quinta Avenida y la West 34th Street, el rascacielos (de 443,2 metros de altura máxima) fue inaugurado en 1931, después de un año de construcción, durante la Gran Depresión. 
De uso mixto (principalmente oficinas), es uno de los grandes atractivos turísticos de la ciudad, y la subida a sus cubiertas de observación es algo indiscutible para los turistas de la Gran Manzana (además de un sacaperras para los mismos).


A mí, personalmente, el edificio me encanta. El estilo Art Decó en el que está construido es sencillamente espectacular, y tiene ese toque de edificio de principios de siglo XX, bien edificado y con buenos materiales que lo hacen, como dice la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles, una de las siete maravillas del mundo moderno.

El Empire State de noche (Google images)